Consultá con quien te dio de alta en Echat para reactivarla.
{nombre} {app} {vencimiento} {estado} {dias} {usuario} {clave} {pin} {precio} {link} {pago} {alias} {downloader} {chrome} {dispositivos} {incluye} {telefono} {nota} {reinstalar} {monto_deuda} {fecha_pago}Andá a Envío automático → Conexión de WhatsApp y escaneá el código QR con tu celular, desde WhatsApp → Dispositivos vinculados → Vincular un dispositivo. El código se renueva solo mientras esperás, así que si tarda un rato en abrirse WhatsApp no pasa nada: cuando lo escanees va a estar vigente.
Se conecta un WhatsApp por revendedor, separado del de cualquier otro que use Echat — ver el bloque de seguridad más abajo.
En Envío automático → Enviar recordatorios elegís a quién le llega (vencidos, por vencer, activos, o cualquier combinación), qué plantilla usar, y podés ver antes una vista previa del mensaje real y la lista completa de quiénes lo van a recibir. Nada se manda hasta que tocás el botón final.
Podés crear todas las plantillas que quieras (no solo una de vencimiento y una de renovación) — cada una con su nombre, para elegir la que corresponda al mandar. Tocá Ver mis plantillas para crear, editar o borrar — se manejan aparte para no llenar de scroll la pantalla de envío cuando tenés muchas cargadas.
Cada tanda mandada queda registrada: fecha, plantilla usada, y a quiénes. Podés abrir cualquier envío pasado, tildar clientes puntuales, y reenviarles el mismo mensaje sin tener que armar todo de nuevo. Además, al armar una tanda nueva, el casillero "No incluir a quienes ya les mandé algo hoy" (tildado por defecto) evita avisarle dos veces el mismo día a alguien sin querer.
Cuando renovás a un cliente (le movés el vencimiento para adelante), no se le avisa al toque: se guarda en la tarjeta Renovaciones para avisar (en Inicio). Eso te deja juntar varias renovaciones del día y avisarlas todas juntas con Avisar a todos, en vez de mandar un WhatsApp suelto cada vez. Si todavía no conectaste el envío automático, el botón copia el primer mensaje para pegarlo a mano y pregunta si marcar el resto como avisado.
WhatsApp banea cuentas que mandan mensajes muy rápido o todos idénticos seguidos — por eso el envío automático nunca manda todo junto: espera un tiempo al azar entre cada mensaje, para parecerse a una persona escribiendo y no a un robot.
Evitá mandar dos tandas grandes el mismo día con el mismo número. Si tenés una lista enorme (500+), es más seguro repartirla en dos días que mandarla toda junta.
A diferencia de tus clientes y tus apps (100% privados, solo vos los ves), los Flyers son un espacio común: cualquier revendedor de Echat sube una imagen de verdad (se comprime sola al subirla) y todos los demás la ven, con su nombre. Para reenviarla por WhatsApp, tocala para guardarla en tu celular y armala como una foto normal. Solo podés borrar los que subiste vos (o un admin) — pero cualquier flyer se borra solo a los 3 días para no ocupar espacio de más, así que subí los que uses seguido.
Gente que consultó pero todavía no pagó — es tu lista propia, separada de tus clientes reales, para no mezclar interesados con gente que ya te está pagando. Cuando contrata de verdad, tocá Convertir a cliente: te pide la fecha de vencimiento y lo pasa a tu cartera real sin tener que cargar los datos de nuevo.
Cuando marcás una deuda en un cliente (botón $ en su ficha) con una fecha en la que prometió pagar, ese cliente aparece en la pantalla Deudores. Un día antes de esa fecha — o si ya se pasó y todavía no marcaste que pagó — aparece además una tarjeta roja en Inicio con un botón para avisarles a todos por WhatsApp de una, con la misma plantilla y el mismo cuidado de tiempos que el resto de los envíos.
Si venís de otra planilla o sistema, en Administración → Importar clientes hay una herramienta que lee tus datos actuales y los copia a Echat sin borrar ni tocar nada del original, y sin perder ningún campo. Muestra un resumen antes de importar de verdad, para que confirmes que es lo esperado. Reimportar más adelante actualiza a los clientes que ya existen (por ejemplo después de renovarles el vencimiento) en vez de duplicarlos.
Cada revendedor tiene su propio espacio de datos, separado del de cualquier otro. Esto no es solo una promesa: está impuesto por reglas del lado del servidor que se cumplen siempre, aunque alguien intente saltarlas manipulando la página o llamando a la base directo. Se probó de forma activa, con cuentas de prueba reales tratando deliberadamente de leer y escribir datos ajenos — todos los intentos fueron bloqueados.
Ningún revendedor puede ver, editar ni borrar los clientes, apps o flyers privados de otro revendedor, bajo ninguna circunstancia. (Los Flyers son la única excepción a propósito — ver más arriba — y ahí nunca hay datos de clientes, solo imágenes.)
La única cuenta con visibilidad de todos los espacios es la cuenta administradora de Electrónica Libia, y existe solo para dar de alta y baja revendedores y para soporte técnico — no se usa para otra cosa.
Las contraseñas nunca se guardan en la base de datos: las maneja Firebase Authentication, el mismo sistema de autenticación de Google. Todo el tráfico entre tu panel y el servidor viaja cifrado (HTTPS). Nadie puede escribir un solo dato sin haber iniciado sesión primero.
Tus datos son tuyos: en cualquier momento podés bajarte una copia completa (clientes, apps, plantillas, prospectos e historial de envíos) en un archivo. Sirve como respaldo propio, o para llevarte tus datos si alguna vez querés dejar de usar Echat.